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Alquiler de Vivienda por temporada

Inés Rojo

Este modelo de contrato de arrendamiento de temporada se caracteriza porque el inquilino disfruta de la vivienda durante un periodo determinado del año.En ningún caso la vivienda tiene carácter de habitual.
Está regulado por la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1994, en su art. 3, apdo. 2, pero aquí su calificación será de “uso distinto al de vivienda”, cuya regulación contempla el Título III.
La gran ventaja respecto al de vivienda es que se rige por la voluntad de las partes, de ahí que la duración es la que se establezca en el contrato, sin que exista un plazo mínimo.

Es el caso del arrendamiento de una vivienda por temporada escolar, verano o traslado laboral, en el que no se ofrecen servicios complementarios de hostelería como recepción, limpieza. etc., ni se encuentra canalizado en plataformas turísticas de alquiler. Precisamente, si se dieran estos requisitos, estaríamos ante un apartamento turístico, cuya regulación depende de cada Comunidad Autónoma y no de la LAU.

Es un modelo de contrato para alquilar la vivienda exclusivamente como alojamiento temporal y, por lo tanto, se deja constancia de que el inmueble no puede constituir la vivienda habitual ni permanente del inquilino ni de ninguno de sus ocupantes, sino que el arrendamiento será temporal por diversos motivos: turísticos, laborales, académicos, etc.

En cuanto a la duración del contrato, debe quedar constancia de la fecha de su entrada en vigor y también de la terminación del contrato. Una vez transcurrido el plazo, el contrato quedará automáticamente resuelto sin necesidad de aviso ni requerimiento previo.

En este tipo de contratos también hay que incluir una garantía de pago, en concreto una fianza arrendaticia equivalente a dos periodos de renta en concepto de fianza legal, según lo establecido en el artículo 36 de la LAU.
El Propietario deberá depositar la fianza en el organismo u oficina pública correspondiente a la Comunidad Autónoma en la que se encuentra el Inmueble. El importe de la fianza servirá para cubrir desperfectos o daños en la vivienda, así como garantizar el cumplimiento de las obligaciones que asume el inquilino.

Servicios y gastos

De los gastos y servicios relacionados con el inmueble, como son la luz, el agua, el gas, el teléfono o internet, se pueden encargar o bien el inquilino o bien el propietario. Todo dependerá del tipo de estancia del inquilino. Además, ambas partes pueden acordar el cambio de titularidad de los suministros.

En cuanto a los gastos de la comunidad y el IBI, es el propietario el que debe afrontar el pago. La famosa tasa de basuras y la tasa por paso de carruajes la puede pagar tanto el arrendatario como el propietario, con lo que deberá quedar acordado en el contrato quién debe asumir el pago.

Gastos de reparación y conservación

El propietario está obligado a hacer las reparaciones necesarias para que la vivienda esté en condiciones para el uso establecido, salvo las derivadas de la negligencia o culpa o debido al desgaste ocasionado por el uso ordinario del Inmueble por parte del Inquilino. Éste es el único responsable de los daños ocasionados como consecuencia del uso normal de la vivienda. Así, el inquilino deberá realizar todas aquellas reparaciones necesarias para el mantenimiento y correcto funcionamiento de los electrodomésticos y/o muebles del Inmueble cuando los desperfectos hayan sido ocasionados por el Inquilino o sus ocupantes, ya sea por un uso negligente o por el desgaste derivado del uso habitual y diligente de dichos elementos.

En caso de obras en el inmueble, el propietario puede autorizar o prohibir la realización de las mismas en su vivienda. Y si el propietario prohíbe obras o mejoras en su casa, el inquilino deberá pedir consentimiento por escrito para:

a) La instalación de cualquier electrodoméstico, mueble o aparato de aire acondicionado adherido al Inmueble;

b) La realización de cualquier tipo de alteraciones en las paredes, azulejos y baldosas del Inmueble (en particular, cualquier tipo de orificios o ranuras de forma manual o con herramientas mecánicas).

Causas de terminación del contrato

Algunas de las causas de terminación del contrato de arrendamiento de temporada son:

a) La falta de pago de la renta o, en su caso, de cualquiera de las cantidades cuyo pago haya asumido o corresponda al Inquilino.

b) La falta de pago del importe de la fianza.

c) La realización de daños causados dolosamente en el Inmueble o de obras no consentidas por el Propietario, cuando el consentimiento de éste sea necesario.

d) Cuando en el Inmueble tengan lugar actividades molestas, insalubres, nocivas, peligrosas o ilícitas.

e) El subarriendo, en caso de no producirse en los términos previstos en el presente Contrato.